El contrato de comodato es un acuerdo que realizan dos personas en donde se hace préstamo de un bien mueble o inmueble, a título gratuito. Por ejemplo, usted se va del país por dos años a resolver asuntos de trabajo, en su apartamento usted tiene sus muebles y cosas que no puede abandonar así como así, y tampoco quiere dejarlo en arriendo debido a que ello significaría que personas extrañas puedan disponer de sus objetos; usted tiene un primo que paga arriendo y está un poco aburrido del lugar en donde vive, así que usted decide ofrecerle su apartamento durante el tiempo que se encuentre afuera para que él lo utilice y, al mismo tiempo, lo cuide; es ahí donde tiene lugar la figura del comodato; usted le presta su apartamento a su primo mientras usted vuelve, sin cobrarle un solo peso de arriendo (eso sí, usted espera que su primo responda por gastos como servicios públicos, administración, mantenimiento y reparaciones locativas necesarias a cambio del favor –además porque serían servicios que él utilizaría-).

El comodante conserva todos los derechos sobre la cosa, menos su ejercicio, eso quiere decir que la propiedad continúa a nombre de él y sigue siendo suya pero durante el tiempo concretado, no tiene derecho a usarla a menos que el uso que le dé sea compatible con el que le va a dar el comodatario, por ejemplo si usted necesita guardar cosas en esa casa que le prestó a su primo.

Cabe aclarar que el comodatario sólo puede usar el bien para el uso acordado, si el uso no fue especificado al momento de hacer el contrato, debe darle el convenido de la cosa, es decir que si usted le prestó su casa a su primo para que viviera, él no puede poner ahí un negocio de tráfico de drogas (exagerando un poco). Eso significa también que si hay daños en la propiedad, el comodatario debe responder por ellos.

Recomendaciones

Para evitar inconvenientes y que, de pronto, las relaciones se alteren por no dejar claros los términos del contrato de Comodato desde el principio, tenga en cuenta:

  • Es mejor prevenir, es preferible que hagan el acuerdo por escrito estipulando la fecha de inicio y de vencimiento, además de incluir el uso que se le dará al bien.
  • Para mayor seguridad, pueden autenticar las firmas ante una notaría. En caso de cualquier inconveniente, ese documento le sirve a usted como prueba del acuerdo al que llegaron.
  • Hacer un inventario de los bienes que quedan en la propiedad y su estado (sillas, mesas, si están rayadas antes de que llegara el comodatario), si prefiere hacer registro fotográfico de cómo entrega la propiedad y cómo espera recibirla, es válido. Esto lo puede anexar al documento escrito.

Tenga en cuenta que no es obligatorio hacer el acuerdo por escrito, ya que la ley favorece al titular de la propiedad debido a que no existe un valor a cambio del bien prestado, pero siempre es mejor asegurarse.

Si el comodatario le devuelve la propiedad en malas condiciones, usted puede tomar acciones legales por daños y perjuicios, presentando las pruebas de que los daños fueron ocasionados por el comodatario; de igual manera dichas acciones deben ser presentadas inmediatamente se reciba el inmueble, ya que si deja pasar el tiempo, pierde validez.

Existen tres casos en los que se puede exigir la restitución del bien antes del tiempo estipulado:

  1. Si muere el comodatario.
  2. Si al comodante se le presenta una necesidad urgente en la que requiera del bien.
  3. Si descubre que el comodatario no le está dando un uso adecuado a la propiedad.

Este tipo de acuerdos son de mucha confianza, por lo que no se puede hacer con cualquier persona. Sea cauteloso.

 

 

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